Es necesario, antes que nada, distinguir entre la pedagogia teatral, por un lado, y la practica creativa, por el otro. Esta última no es enseñable: tan sólo queda la estreategia educacional de crear ámbitos propicios al "desarrollo" de la personalidad creadora del alumno, con todoas las dificultades que esto implica.
En la pedagogia del arte, hay que evitar la pretencion de enseñar a crear, por imposible y porque, en el mejor de los casos, sólo produciría epígonos. Por otro lado, hay que evitar la chatura de la "repetición ciega de lo que me enseñaron a mi". Evitar el eclecticismo resultante de cualquier lista de tareas, de juegos y prácticas resultante de la mera acumulacion acrítica de ejercicios que alguna vez "funcionaron", pero carente de organicidad interna y de apoyo multidisciplinario.
Débora Astrosky
Jorge Holovatuk











